Para vender rápido, el comedor debe garantizar 91 cm de zona de paso libre alrededor de la mesa. Opta por mesas de 1,64 m o redondas si el ancho del salón baja de 3,25 m. No amuebles para tu familia, amuebla para que el metro cuadrado luzca.
Juan me llamó a las 21:14 desde un chalet en Gines, en pleno Aljarafe sevillano. Estaba desesperado porque no vendía ni p'atrás. Tenía un salón-comedor de 32,5 m², una barbaridad de espacio, pero aquello no funcionaba. Su mujer había plantado una mesa de tres metros, una joya de madera maciza tipo 'Santa Cena', que bloqueaba hasta la salida al porche. El comprador entraba y solo veía un obstáculo, no una casa.
El error de Juan es el de casi todo el mundo: montar la casa para su vida (familia de siete) en lugar de montarla para la venta. En iAlarife lo tenemos claro: si el cliente siente claustrofobia, se va a otra promoción. Aquí te cuento cómo pasamos de un comedor bloqueado a vender el chalet en 23 días con un par de cambios matemáticos.
Respuesta rápida: Para vender, el comedor necesita aire. Mantén siempre 91 cm libres entre la mesa y la pared más cercana. Usa mesas de 1,60 m o 1,80 m como máximo, preferiblemente con patas finas para no saturar el plano del suelo.
Caso real en Gines: la mesa de 3 metros que espantaba compradores
El chalet de Gines tenía un salón de planta alargada, de unos 3,15 metros de ancho. Meter una mesa de 300 cm de largo con sillas de respaldo alto fue un suicidio comercial. El flujo de circulación estaba roto. En cuanto entramos, supimos que la mesa tenía que salir de allí.
Sustituimos la mole por una mesa circular de 124 cm de diámetro de Kave Home. ¿El resultado? El salón pareció crecer 6 m² de golpe. Al no tener esquinas, el ojo no se detiene y el paso hacia el ventanal quedó liberado. No es magia, es entender la escala del espacio real, miarma.
La matemática del paso: por qué necesitas 91 cm libres

En interiorismo técnico, las medidas de paso son sagradas. Si quieres que un comprador se imagine viviendo allí, tiene que poder moverse sin pedir permiso. La normativa ergonómica dice que para separar una silla y poder levantarse sin golpear la pared, necesitas 76 cm. Pero para vender, nosotros subimos a los 91 cm.
¿Por qué 91 cm? Porque es la medida que permite que una persona pase por detrás de otra que está sentada. Si el comprador siente que tiene que ponerse de lado para cruzar el comedor, pensará que la casa es pequeña. Y si piensa que es pequeña, te va a pedir una rebaja de 20.000 € en el precio final.
El 67% de los compradores descarta una vivienda si percibe que el mobiliario entorpece la circulación natural hacia las ventanas.iAlarife, análisis de 80 proyectos 2025-2026
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